La catarata en el ojo es una condición médica común que afecta la lente natural del ojo, llamada cristalino. El cristalino se encuentra justo detrás de la pupila y es responsable de enfocar la luz que entra al ojo en la retina, ubicada en la parte posterior del ojo. Cuando una persona desarrolla una catarata, el cristalino se vuelve opaco o nublado. Esto dificulta que la luz pase a través de él y llegue a la retina, lo que resulta en una visión borrosa o desenfocada. La catarata puede afectar uno o ambos ojos y generalmente se desarrolla lentamente con el tiempo.

Suelen ser más comunes en personas mayores debido al envejecimiento natural del cristalino. Sin embargo, también pueden desarrollarse debido a otros factores, como lesiones oculares, enfermedades sistémicas (como la diabetes), el uso prolongado de ciertos medicamentos, la exposición excesiva a la radiación ultravioleta del sol y factores genéticos.

Los síntomas pueden incluir visión borrosa, sensibilidad a la luz, dificultad para ver de noche, colores desvanecidos o amarillentos, y visión doble en un ojo. Si experimentas alguno de estos síntomas, es importante que consultes a un oftalmólogo para un diagnóstico adecuado.

El tratamiento es la cirugía de extracción del cristalino opaco mediante técnica de FACOEMULSIFICACIÓN y su reemplazo por una lente artificial transparente, llamada lente intraocular. La cirugía de cataratas es segura y efectiva, y se realiza con frecuencia en todo el mundo para restaurar la visión afectada por esta condición.

La cirugía de cataratas generalmente se realiza de forma ambulatoria y no requiere hospitalización prolongada. Durante el procedimiento, se realiza una pequeña incisión en el ojo para acceder al cristalino. Luego, se utiliza una técnica llamada facoemulsificación para fragmentar y eliminar la catarata utilizando ondas ultrasónicas. Una vez que se retira la catarata, se coloca una lente intraocular artificial en el mismo lugar para restaurar la visión.

Las lentes intraoculares artificiales pueden ser monofocales, corrigiendo la visión para una distancia específica, generalmente la visión de lejos, o pueden ser lentes multifocales, que permiten una visión clara tanto de cerca como de lejos. La elección de la lente depende de las necesidades y preferencias del paciente, y es discutida con el oftalmólogo antes de la cirugía.

Después de la cirugía, se pueden experimentar mejoras inmediatas en la visión, aunque puede llevar algunos días o semanas para que la visión se estabilice por completo. Es posible que se requieran gotas para los ojos y medicamentos durante el período de recuperación para prevenir infecciones y ayudar en la cicatrización.

Es importante mencionar que no existe un tratamiento no quirúrgico efectivo para las cataratas. El uso de gafas o medicamentos no puede eliminar las cataratas ni revertir su desarrollo. La cirugía es el único tratamiento definitivo para la catarata y generalmente se recomienda cuando la disminución de la visión afecta significativamente la calidad de vida del paciente

¿Qué son las lentes monofocales?

Las lentes monofocales son lentes intraoculares que se utilizan en la cirugía de cataratas para reemplazar el cristalino opaco. Son llamadas «monofocales» porque están diseñadas para enfocar la visión en un solo punto focal, generalmente para la visión lejana.

Una vez que se ha extraído la catarata y se ha colocado la lente monofocal en el ojo, el paciente puede tener una visión clara en distancias lejanas sin la necesidad de usar gafas para esa distancia. Sin embargo, debido a que las lentes monofocales están enfocadas en un solo punto focal, es probable que el paciente necesite usar gafas para la visión de cerca, como para leer o trabajar en actividades que requieren enfoque cercano.

Las lentes monofocales son una opción popular y efectiva para corregir la visión después de la cirugía de cataratas, especialmente en pacientes que no tienen problemas significativos de visión de cerca y prefieren tener una visión clara sin gafas para actividades lejanas.

Es importante destacar que cada paciente es único y las opciones de lentes intraoculares deben ser discutidas con el oftalmólogo, quien evaluará las necesidades y preferencias individuales de cada persona antes de la cirugía de cataratas

 ¿Qué son las lentes tóricas?

Las lentes tóricas son un tipo especial de lentes intraoculares utilizadas en la cirugía de cataratas o en la cirugía refractiva para corregir el astigmatismo. El astigmatismo es una condición visual en la que la córnea o el cristalino del ojo tienen una forma irregular en lugar de ser completamente esféricos, lo que resulta en una visión borrosa o distorsionada tanto de lejos como de cerca.

Las lentes tóricas están diseñadas con diferentes poderes refractivos en diferentes meridianos del ojo para compensar la irregularidad corneal y corregir el astigmatismo. A diferencia de las lentes monofocales, las lentes tóricas tienen una forma asimétrica para adaptarse a la forma de la córnea y alinear correctamente la visión.

Durante la cirugía de cataratas o la cirugía refractiva, se coloca la lente tórica en el ojo para reemplazar el cristalino opaco o corregir el astigmatismo existente. La elección de una lente tórica depende de la magnitud y el tipo de astigmatismo que el paciente presente, y es determinada en consulta con el oftalmólogo.

Es importante tener en cuenta que, aunque las lentes tóricas son muy efectivas para corregir el astigmatismo, es posible que algunos pacientes aún necesiten usar gafas para actividades de cerca o de lejos, especialmente si tienen otros problemas refractivos, como la presbicia (dificultad para enfocar de cerca debido al envejecimiento).

En cualquier caso, el oftalmólogo será quien mejor pueda evaluar y recomendar el tipo de lente adecuado según las necesidades individuales del paciente

¿Qué son las lentes multifocales?

Las lentes multifocales son un tipo de lentes intraoculares utilizadas en la cirugía de cataratas o en la cirugía refractiva para corregir la presbicia, también conocida como vista cansada. La presbicia es una condición visual relacionada con la edad en la que el ojo pierde gradualmente la capacidad de enfocar objetos cercanos con claridad.

A diferencia de las lentes monofocales que tienen un solo punto focal para la visión lejana, las lentes multifocales tienen múltiples puntos focales que permiten una visión clara a diferentes distancias. Estas lentes están diseñadas con zonas ópticas específicas que permiten al paciente ver objetos tanto de lejos como de cerca, reduciendo o eliminando la necesidad de usar gafas para actividades cotidianas.

Las lentes multifocales funcionan aprovechando el principio de la difracción o la refracción de la luz a través de diferentes zonas de la lente. Esto permite que los rayos de luz se enfoquen en diferentes puntos focales dentro del ojo, brindando una visión nítida tanto para objetos lejanos como cercanos.

Es importante destacar que pueden requerir un período de adaptación para algunos pacientes, ya que pueden experimentar algunos efectos secundarios temporales como deslumbramiento o visión ligeramente borrosa en ciertas situaciones. Sin embargo, la mayoría de las personas se adaptan bien a estas lentes y disfrutan de una visión clara y sin gafas tanto de lejos como de cerca.

Como con cualquier procedimiento quirúrgico ocular, es necesario que un oftalmólogo evalúe cuidadosamente las características y necesidades individuales del paciente para determinar si las lentes multifocales son la opción adecuada.